¿Qué es el amoniaco?

El amoniaco (NH3) es uno de químicos industriales más comúnmente producidos. Se utiliza en la industria y el comercio, y también existe de forma natural en los seres humanos y en el medio ambiente. El amoniaco es esencial para muchos procesos biológicos y sirve como un precursor para la síntesis de aminoácidos y nucleótidos. En el medio ambiente, el amoniaco es parte del ciclo del nitrógeno y se produce en el suelo, a partir de procesos bacterianos. El amoniaco también se produce naturalmente a partir de la descomposición de materia orgánica, incluyendo plantas, animales y desechos animales.
Algunas propiedades químicas / físicas del amoniaco son:

  • A temperatura ambiente, el amoníaco es un gas incoloro, altamente irritante con un olor desagradable y sofocante.
  • El amoniaco tiene propiedades alcalinas y es corrosivo.

¿Cuál es el mecanismo de acción del amoniaco?

El amoniaco interactúa inmediatamente cuando entra en contacto con la humedad que se encuentra en la piel, ojos, cavidad oral, tracto respiratorio y las superficies de las mucosas, particularmente para formar el hidróxido de amonio que es muy irritante y cáustico. El hidróxido de amonio causa la necrosis de los tejidos a través de la interrupción de los lípidos de la membrana celular (saponificación) que conducen a la destrucción celular. A medida que las proteínas de las células se descomponen, el agua es extraída, lo que resulta en una respuesta inflamatoria que provoca un daño mayor.

¿Cómo se trata la exposición al amoníaco?

No existe un antídoto para la intoxicación por amoniaco, pero los efectos del amoniaco pueden ser tratados, y la mayoría de las personas se recuperan. Es muy importante descontaminar inmediatamente la piel y los ojos con abundante agua. El tratamiento consiste en medidas de apoyo y pueden incluir la administración de oxígeno humidificado, broncodilatadores y la gestión de las vías respiratorias. El amoniaco ingerido se diluye con leche o agua.

¿Qué efectos inmediatos tiene la exposición al amoniaco sobre la salud?

Inhalación: El amoniaco es irritante y corrosivo. La exposición a altas concentraciones de amoniaco en el aire provoca quemaduras inmediatas en la nariz, garganta y tracto respiratorio. Esto puede causar edemas bronquiolares y alveolares, y la destrucción de las vías respiratorias resultando en dificultad para respirar o hasta impedimento de la respiración. La inhalación de concentraciones más bajas puede causar tos e irritación en la nariz y garganta. El olor del amoniaco nos avisa con antelación de la presencia de este gas, pero el amoniaco también provoca fatiga olfativa o adaptación, por lo que se reduce la percepción del olor y por lo tanto se puede producir una exposición prolongada a bajas concentraciones sin darnos cuenta.

Los niños expuestos a las mismas concentraciones de vapor de amoniaco que los adultos pueden recibir una dosis mayor porque tienen una mayor proporción de superficie pulmonar en relación al peso total del cuerpo y mayores ratios de minutos volumen respecto al peso. Además, pueden estar expuestos a concentraciones más altas que los adultos en la misma ubicación, ya que su altura es más baja y las concentraciones más altas de vapor de amoniaco inicialmente se encuentran cerca del suelo.

Contacto con la piel u ojos: La exposición a bajas concentraciones de amoniaco en el aire o en solución puede producir el envejecimiento de la piel o irritación en los ojos. Mayores concentraciones de amoniaco pueden causar lesiones graves y quemaduras. El contacto con soluciones concentradas de amoniaco como limpiadores industriales puede causar lesiones corrosivas incluyendo quemaduras en la piel, daños permanentes en los ojos o ceguera. La magnitud de la lesión ocular puede no ser evidente hasta un máximo de una semana después de la exposición. Contacto con amoniaco licuado también puede provocar lesiones por congelación.

Ingestión: La exposición a altas concentraciones de amoniaco por ingerir una solución de amoniaco resulta en daño corrosivo en la boca, garganta y estómago. La ingestión de amoniaco normalmente no da lugar a intoxicación sistémica.

Fuente: https://www.health.ny.gov/